Resumir un PDF con IA: hazlo gratis y comprueba el resultado
El ChatGPT gratuito admite tres subidas de archivo al día. Gemini Notebook, el antiguo NotebookLM, acepta cincuenta fuentes por cuaderno y cincuenta consultas diarias, y enlaza cada afirmación al pasaje del que sale. Antes de nada, comprueba si tu PDF tiene texto seleccionable: si es un escaneo, ninguna IA leerá nada sin un OCR previo.
Tienes un PDF de 80 páginas y media hora. Se puede resumir con IA gratis y bien, pero el orden importa: primero hay que comprobar qué tipo de PDF tienes, porque de eso depende que la herramienta lea algo o no lea nada. Y después hay que saber cuánto te deja hacer cada herramienta, que es donde está la sorpresa: el ChatGPT gratuito admite tres subidas de archivo al día, mientras que la alternativa gratuita de Google acepta cincuenta fuentes en un mismo cuaderno.
Primero comprueba si tu PDF tiene texto o es una foto
Hay dos clases de PDF que se ven idénticas en pantalla. Uno contiene texto real; el otro es una imagen escaneada metida dentro de un PDF. La prueba tarda cinco segundos: abre el archivo e intenta seleccionar una frase con el ratón. Si puedes marcarla y copiarla, hay texto. Si el cursor se comporta como si arrastrases sobre una foto, no lo hay.
Esto explica el fallo más frecuente al pedir un resumen: subes un contrato escaneado, la IA responde algo genérico y tú concluyes que la herramienta es mala. No lo es. Simplemente no había texto que leer.
La solución gratuita más sencilla es el OCR de Google Drive. Sube el PDF a Drive, haz clic derecho y elige Abrir con > Documentos de Google. Google convierte la imagen en texto editable. El soporte de Drive fija dos condiciones que conviene conocer antes de intentarlo: el archivo no debe tener más de 2 MB y el texto debe tener una altura de 10 píxeles como mínimo. También pide que el documento esté derecho —si está girado, hay que rotarlo antes de subirlo— y que la tipografía sea común, tipo Arial o Times New Roman.
Y avisa de lo que se pierde por el camino, que es más de lo que la gente espera. Google lo dice así: «Lo más seguro es que se conserven el formato de negrita, de cursiva, el tipo y el tamaño de la fuente y los saltos de línea». Y en cambio, «es poco probable que se detecten las listas, las tablas, las columnas y las notas a pie o al final de la página». Traducido a una factura o a un balance: la parte que más te importa es justo la que peor sobrevive, así que el texto recuperado sirve para leer y resumir, no para dar por buenas las cifras sin mirar el original.
La mejor opción gratuita: Gemini Notebook, el antiguo NotebookLM
Empecemos por el nombre, porque ha cambiado y despista: lo que todo el mundo conocía como NotebookLM aparece ya en la ayuda de Google como Gemini Notebook. Es la misma herramienta, y su ventaja concreta sobre un chat genérico sigue intacta: responde solo a partir de las fuentes que tú subes, y enlaza cada afirmación a la parte del documento de la que salió. Puedes pinchar en la cita y comprobarla.
- Entra con tu cuenta de Google y crea un cuaderno nuevo.
- Pulsa Añadir para agregar una fuente y sube el PDF. Acepta también otros formatos además del PDF, y la lista exacta la mantiene Google en su propia ayuda, que es donde conviene mirarla porque cambia cada pocos meses.
- Espera a que la fuente aparezca procesada en el panel izquierdo.
- Pide el resumen en el chat con instrucciones concretas, no con un «resúmeme esto».
- Comprueba las citas numeradas que acompañan a cada párrafo. Pincha en dos o tres al azar y verifica que dicen lo que la respuesta afirma.
Google publica por fin los números en su página de preguntas frecuentes: 100 cuadernos, cada uno con hasta 50 fuentes y 500.000 palabras, y un límite diario de 50 consultas de conversación y 3 generaciones de audio. Por archivo subido desde tu equipo, hasta 200 MB, y dice expresamente que no hay límite de páginas.
Hay un tercer motivo por el que una fuente puede rechazarse, además del tamaño y de las 500.000 palabras, y no lo sabe casi nadie hasta que le pasa: Google indica que una fuente no se importa si el PDF original está protegido contra copias. Si tu archivo viene de una editorial, de un banco o de un gestor documental, esa es la primera sospecha cuando la subida falla sin explicación aparente.
¿Gemini Notebook o ChatGPT? Los números deciden por ti
Es la pregunta que llega después de la primera tarde, y tiene respuesta sin necesidad de opiniones, porque las dos empresas publican sus topes. En el plan gratuito de ChatGPT, OpenAI dice que los usuarios gratuitos están limitados a tres subidas de archivo al día —y añade que pueden bajar esos límites en horas punta—. Gemini Notebook, también gratis, admite 50 fuentes en un mismo cuaderno y 50 consultas diarias sobre ellas.
La diferencia no es de calidad, es de forma de trabajar. Si lo tuyo es un documento suelto y una pregunta rápida, ChatGPT va sobrado y es más cómodo. Si lo tuyo es una oposición, un expediente, la documentación de un proveedor o cualquier cosa con varios archivos que hay que cruzar y consultar durante días, tres subidas al día se acaban antes de comer y el cuaderno gana por goleada. Añade el detalle de las citas enlazadas, que en documentos que importan no es un adorno sino la única forma de comprobar lo que te contesta, y la elección deja de ser discutible.
ChatGPT y Claude: rápidos, con topes distintos
Si solo quieres una lectura veloz de un documento corto, un chat convencional basta. Las diferencias reales están en los límites, y los dos los publican con detalle.
ChatGPT. El tope duro es de 512 MB por archivo, y los documentos de texto se cortan además en dos millones de tokens, que en la práctica es muchísimo. El tope general que publica es de 80 archivos cada tres horas, y los usuarios gratuitos están limitados además a tres al día. Hay dos avisos útiles en su propia página: el almacenamiento de 25 GB por usuario se comparte entre chats, proyectos y GPTs personalizados, y los intentos fallidos de subida pueden contar igualmente para el límite. Si te sale «upload limit reached» sin haber subido casi nada, es una de las causas que su propia guía pide comprobar.
Claude. Su documentación, actualizada en julio de 2026, indica hasta 20 archivos por conversación, 500 MB por archivo y un máximo de 1.000 páginas por PDF; por encima de eso, el archivo no entra y sale un error de tamaño. El matiz técnico útil sigue siendo el mismo: con 100 páginas o menos analiza también los elementos visuales —imágenes, gráficos—, mientras que entre 101 y 1.000 procesa solo texto. Es decir, si tu documento largo depende de gráficos, no esperes que los interprete. Y un detalle que ahorra disgustos con los Word: en los ficheros que no son PDF extrae únicamente el texto, así que las imágenes incrustadas en un DOCX no las lee.
Cómo pedir el resumen para que sirva de algo
La calidad del resumen depende menos de la herramienta que de la instrucción. «Resume este PDF» produce siempre lo mismo: cinco párrafos correctos y vacíos que podrías haber escrito sin leer el documento.
Y esto no es manía de desconfiado: un modelo de lenguaje se inventa lo que no encuentra con la misma soltura con la que acierta, y en un resumen eso es casi invisible, porque la frase inventada suena exactamente igual que la verdadera. Por eso el prompt importa aquí tanto como la herramienta: es lo único de todo el proceso que controlas tú.
- Di para qué lo quieres. «Voy a una reunión con el proveedor mañana» cambia por completo qué información es relevante.
- Pide una estructura fija: puntos clave, cifras que aparecen, fechas límite, obligaciones de cada parte, y una lista aparte de cosas que el documento deja sin aclarar.
- Exige que cite la página o la sección de cada afirmación importante.
- Prohíbe explícitamente el relleno: pide que no incluya nada que no esté en el documento y que escriba «no aparece» cuando no encuentre un dato.
- Haz una segunda pregunta de control sobre un detalle que ya conozcas. Si falla ahí, no te fíes del resto.
Un apunte sobre las páginas, que parece menor y no lo es. Anthropic recomienda que, cuando te refieras a una página concreta, uses la numeración que enseña el visor de PDF y no la impresa en el documento. En un expediente con portada, índice y anexos, esas dos numeraciones no coinciden casi nunca, y una discusión entera puede venir de que tú hablabas de la página 12 del papel y la máquina leía la 12 del archivo.
Quién lee tu PDF y si entrena con él
Si el documento es una nómina, un contrato o un informe médico, esto no es un detalle menor.
Gemini Notebook. Google afirma en su documentación de privacidad que el contenido «no se utilizará para entrenar directamente nuestros modelos de IA fundacionales, a menos que decidas enviar comentarios». Ese matiz cuenta, y ahora se sabe cuánto dura: si envías comentarios, Google dice que los comentarios revisados, el contenido incluido y los datos relacionados «se conservan durante un máximo de 3 años sin quedar asociados a tu cuenta de Google». Con cuenta de Google Workspace la protección es más fuerte: las subidas, consultas y respuestas no las examinan revisores humanos ni se usan para entrenar modelos, aunque valores la respuesta.
ChatGPT. Aquí hay que salirse, no entrar: la ayuda de OpenAI explica cómo desactivar la opción «Improve the model for everyone», en Settings > Data controls, y dice que, una vez desactivada, las conversaciones nuevas ya no se usan para entrenar sus modelos. La palabra importante es nuevas: hazlo antes de subir el documento, porque el ajuste no viaja hacia atrás.
Claude. Anthropic describe el uso de conversaciones de cuentas personales para mejorar sus modelos como algo que ocurre si tú lo permites, si la conversación se marca para revisión de seguridad o si te apuntas expresamente a uno de sus programas. Y añade que los chats en modo incógnito no se usan nunca, aunque tengas activada la mejora de modelos. El pulgar arriba o abajo, en cambio, pesa: dice que guarda la conversación entera en su sistema hasta cinco años. Google, en Gemini Notebook, habla de tres. En las dos, el botón de valorar es lo que abre la puerta.
| Herramienta | Límite gratuito verificado | Cita las fuentes | Entrenamiento por defecto |
|---|---|---|---|
| Gemini Notebook | 50 fuentes por cuaderno, 50 consultas al día, 200 MB por archivo, sin límite de páginas | Sí, con enlace al pasaje | No, salvo que envíes comentarios |
| ChatGPT gratis | 3 subidas de archivo al día; 512 MB por archivo | No de forma nativa | Sí, activado por defecto |
| Claude | 20 archivos por conversación, 1.000 páginas por PDF | No de forma nativa | No, es una opción que activas |
| Google Drive (OCR) | 2 MB por archivo | No aplica | No aplica |
Cuándo pagar y cuándo no
No pagues nada si resumes documentos sueltos: cincuenta consultas al día en Gemini Notebook son bastantes más de las que vas a hacer en una tarde, y no cuestan nada. Tampoco pagues ChatGPT solo por subir más archivos si tu problema real es que los PDF están escaneados; ahí el dinero no resuelve nada y el OCR sí.
Empieza a tener sentido pagar cuando trabajas a diario con documentación extensa, cuando necesitas cruzar decenas de fuentes en un mismo proyecto o cuando el material es corporativo y prefieres las garantías de una cuenta de Workspace, donde Google descarta tanto la revisión humana como el entrenamiento. Esa diferencia de política, y no la velocidad, suele ser el motivo real para dar el salto.
Los límites de Gemini Notebook se volvieron a leer en la ayuda de Google el 21 de octubre de 2026 y siguen igual, con dos cifras más que conviene tener a mano: la misma página dice que obtendrás «100 cuadernos, cada uno con hasta 50 fuentes y 500.000 palabras» y un límite diario de «50 consultas de conversación y 3 generaciones de audio». Un detalle que delata lo reciente del cambio de nombre: el contenido de esa página ya dice Gemini Notebook, pero su propio título sigue siendo «Ayuda de NotebookLM». El resto de cifras se leyó en las páginas de ayuda de Google, OpenAI y Anthropic el 25 de septiembre de 2026, y son de las que cambian sin avisar: hasta hace poco OpenAI no publicaba cuántas subidas diarias tenía el plan gratuito, y NotebookLM ni siquiera se llamaba así. Si vas a apoyar una decisión en una de ellas, ábrela tú también. Esta web no prueba las herramientas: describe lo que sus fabricantes publican.